5 hábitos ecológicos que deberías enseñar a tu hijo

Los niños son el futuro. Las decisiones que tomen con respecto al medio ambiente no solo tendrán incidencia en sus vidas, sino también en las de generaciones futuras. Son muchas las cosas que podemos hacer en nuestro día a día para proteger nuestro planeta.

Vamos a darte a continuación una lista de 5 hábitos que estaría bien que tu hijo aprendiera y adoptara para preservar el medio ambiente:

1. Da nuevos usos a los objetos que ya no necesites

Los niños tienen una imaginación desbordante. No hay objeto que no pueda transformarse en un juguete. Por ejemplo, basta una chispa de creatividad para convertir en robots o cohetes una de las mayores amenazas para nuestro planeta por su nulo carácter biodegradable: las botellas de plástico.

Tú también puedes hacer mucho por la causa donando a los niños necesitados la ropa que tu hijo ya no utiliza o, si tienes hijos menores, guardándola para cuando les quede bien en lugar de comprar ropa nueva.

2. Apaga las luces

Este hábito es muy fácil de inculcar con solo dar ejemplo. Si no hay nadie en una habitación o hay suficiente luz natural, apaga la luz. Tu hijo, de este modo, aprenderá a encender la luz solo cuando sea necesario y a apagarla al salir de una habitación.

La Hora del Planeta es la ocasión perfecta para concienciarlos. Esta iniciativa popular, la cual tiene como objetivo reducir el consumo global de energía eléctrica, se celebra todos los años el último sábado de marzo entre las 20:30 y 21:30.

3. Planta un árbol

Los árboles son la fuente más valiosa de oxígeno. Aprovecha esta oportunidad para hacer ver a tu hijo los peligros y riesgos que entraña la deforestación y lo importante que es hacer un uso responsable de los recursos naturales. Ni que decir queda que vuestro jardín quedará más bonito y será un lugar más especial.

Elige un árbol cuidadosamente teniendo en cuenta las condiciones climatológicas y de terreno. El otoño y la primavera suelen ser las mejores estaciones para llevar a cabo esta actividad. Si tu casa no tiene jardín, infórmate de si hay eventos locales de plantación de árboles. El lugar, después de todo, no es tan importante como compartir la experiencia con tu hijo y disfrutar juntos de la naturaleza.

4. Elabora listas de compra

Enseña a tu hijo a ser organizado a la hora de hacer la compra. El desperdicio de alimentos es uno de los problemas más extendidos e ignorados que afectan al medio ambiente.

Se trata de un hábito muy simple pero con gran efecto a largo plazo. De este modo, en tu hogar solo compraréis los productos necesarios y en las cantidades adecuadas.

Puedes hacer más divertida esta actividad imprimiendo imágenes de los productos de la lista y convirtiendo el proceso de compra en una búsqueda del tesoro.

5. Monta en bicicleta o patines

Evita los desplazamientos en coche en la medida de lo posible. Este hábito, además de reducir la emisión de gases de efecto invernadero, ayuda también a llevar un estilo de vida menos sedentario.

Una vez que tu hijo haya afrontado la misión de salvar el planeta, ¡anímale a que enseñe estos hábitos a otras personas!

Y recuerda: ¡el primer paso para proteger la naturaleza es aprender a amarla!

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