Consejos para la vuelta al cole: cómo preparar a tu hijo para el nuevo curso escolar

El comienzo del curso es todo un torbellino de nervios y emociones para los niños. Por un lado, amargos, por decir adiós a las vacaciones y tener que afrontar nuevas responsabilidades, pero, por otro, dulces, por el esperado reencuentro con los amigos. Para evitar que tu hijo se vea sobrepasado por la situación, prepáralo psicológicamente de antemano.

En ocasiones, a los niños les cuesta expresar esos nervios y emociones a través de las palabras. Si se diera el caso, observa su comportamiento para averiguar cómo se siente, es decir, si requiere tu atención más de lo habitual, si ha visto alterado sus hábitos de sueño, si está irascible, si le cuesta concentrarse o si se pone a llorar sin motivo aparente.

Tenemos algunos consejos para hacer lo más llevadera posible la vuelta al cole a tu hijo:

Habla con tu hijo

Lo primero y principal es saber cómo se siente por el comienzo del curso. Asegúrate de que cuenta con todo tu apoyo en todo momento. Es importante que se sienta cómodo hablando contigo acerca de sus compañeros de clase, profesores o asignaturas.

Hazle saber y déjale claro que puede contarte sus dudas, temores o cualquier cosa que le preocupe. Anímale y sé paciente y empático con él. La relación paternofilial mejorará si tu hijo tiene confianza contigo y encuentra en ti el apoyo y comprensión que necesita. Y si tiene alguna pregunta y no sabes qué responderle, no le digas lo primero que se te ocurra para salir del paso. Daos la oportunidad de hallar juntos una respuesta.

Si es posible, coge de vacaciones en el trabajo la primera semana de colegio para ayudar a tu hijo a acostumbrarse a su nueva rutina.

Ejercita su cerebro

Durante el verano, los niños tienen menos oportunidad de poner en práctica los conocimientos y aptitudes adquiridos durante el curso pasado. Crea tú esas oportunidades añadiendo al día a día de tu hijo actividades que estimulen su concentración, memoria y atención para que el comienzo de las curso no le sea tan brusco.

La lectura ayuda mucho y es muy eficaz a la hora de mantener su aún pequeño cerebro activo y en funcionamiento. Cuando falten un par de semanas para el comienzo del nuevo curso, empezad a leer juntos todos los días, y haz preguntas a tu hijo sobre lo leído para estimular su lógica y imaginación.
Si tu hijo ya es mayor, indaga sobre los libros que va a utilizar durante el curso y ayúdale a familiarizarse con ellos antes de que empiecen las clases. De este modo, afrontará el curso con más confianza.

Ajusta sus hábitos de sueño

Fija un horario razonable para que tu hijo se vaya adaptando a la hora de irse a la cama y de despertarse durante el curso. La transición será así más dulce y te asegurarás de que duerme las horas necesarias. Como referencia, los niños menores de 12 años deben dormir entre 10 y 11 horas cada noche para que su descanso sea reparador.

Si tu hijo duerme las horas oportunas, su creatividad y su capacidad de concentración y de memorización mejorarán. Y si le cuesta quedarse dormido, probad a hacer alguna actividad relajante antes de ir a la cama. Escuchar música tranquila o darse un baño de agua caliente suelen funcionar bien.

Deja que tu hijo elija el material escolar

Marcad en el calendario un día para ir juntos de compras. Fija un límite de presupuesto, pero deja que tu hijo elija lo que quiera. Si se siente cómodo con lo que compréis, le hará más ilusión utilizarlo y aprenderá a cuidarlo y a organizarse mejor. Te recomendamos que lo hagas con tiempo de antelación para que no te coja el toro una vez que comiencen las clases.

Y en lo que respecta a ropa para niños, elige prendas que tu hijo se pueda fácilmente poner y quitar por sí solo. En esta época que nos ha tocado vivir, con restricciones y distanciamiento social, los padres no tienen generalmente acceso a los colegios o guarderías para cambiar de ropa a sus hijos, por lo que la comodidad y la facilidad toman un mayor valor y sentido.

Crea un espacio y un horario de estudio

Coincidiendo con el comienzo del curso, toca crear y organizar un espacio para que tu hijo, independientemente de la edad que tenga, pueda estudiar y hacer los deberes cómodamente. Es una forma muy eficaz de desarrollar su interés, su creatividad y su capacidad de concentración.

Al dedicarle dicho espacio, es importante que tengas en cuenta los colores de la sala y de la decoración, el escritorio o mesa que va a utilizar, la silla en la que presumiblemente va a pasar bastante tiempo sentado, la iluminación y los sitios para guardar sus cosas.

Hay niños que esperan con ansia y alegría el comienzo de las clases, mientras que otros le tienen cierto pavor. Sienta lo que sienta tu hijo, dedícale tiempo para que la transición vacaciones de verano-curso escolar sea lo más dulce posible.

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